EL BICENTENARIO

Por: Carmen Alicia Castelo Rubio

Mi amiga me pidió que hiciera un artículo sobre el bicentenario. Bien,  será fácil me dije  y me puse a meditar sobre el asunto. Mientras más me enfocaba y escuchaba la propaganda oficial sobre lo feliz que hace a todos los mexicanos festejar  200 años de libertad del yugo español, de puritita  independencia made in México,  me di cuenta que todos esos  gritos libertarios eran solo una explosión histérica de la triste historia de las libertades que el Mexicano cree que tiene pero de las que no goza ni de broma.

Ver la  revoltura política existente en el país, la corrupción de mil cabezas,  la falta de verdaderos ideólogos,  la miserable  inversión en  inteligencia….ver al país desmoronándose crisis tras crisis, sentir el miedo entre conciudadanos que ya no saben de qué lado de la guerra civil les llegaran las balas perdidas si de los narcos o del gobierno y en medio de esto ponerse a celebrar un bicentenario….como….celebración de libertad? De independencia? De que hablan?
Los Mexicanos viviendo en el pasado, celebrando “happy, happy” los paradigmas del poder que nos dejaron los Españoles, esos presidiarios que vinieron acompañando a Colon porque no les quedaba de otra, esos que dijeron al ver tanta india con los pechos al aire y tanto indio sin huarache: Rediez, esta tierra sí que promete!!

Se tienen más de 200 años viviendo con una independencia verbal /virtual y una dependencia y esclavitud real. No se vive en el presente. Se sigue existiendo como la España del siglo XVI manteniendo a una monarquía disfrazada de democracia partidista, donde cada dirigente político o sindical o presidente municipal o gobernador  se porta como señor feudal trasnochado haciendo lo que se le hincha la gana con los presupuestos públicos  afectando la vida comunitaria sin ninguna responsabilidad.

Se tiene una iglesia como en los tiempos feudales improductiva y juzgadora. Se tiene un poder judicial corrupto e ineficiente muy parecido a la antigua Santa Inquisición. Se tiene a muy pocos ciudadanos productivos pagando con sus impuestos la operación de todo este circo institucional cuya marca de la casa es la INEFICIENCIA y la CORRUPCION.

Así que amiga, lo único que te puedo escribir es que no me entra el 20 del bicentenario como nos lo están programando desde las oficinas centrales del gobierno colonialista, creo que tendré que inventarme una fiesta de independencia del pasado muy particular en la que se celebre la superación de todos esos paradigmas del poder draculianos, donde se festeje el nacimiento de los mexicanos como seres honestos, íntegros, creativos, trabajadores, productivos, felices, capaces de dirigir sus vidas y la de la nación sin usar partidos políticamente viciados, sin “servidores públicos” ratoneros, sin jerarcas-divas eclesiásticos que trabajan para Dios y para el Diablo, en fin Amiga, mexicanos que viviendo en el aquí y el ahora, se han deshecho de sus miedos y han decidido crear una nación pujante y bella, que celebra su presente en lugar de su pasado.