Articulos de InterésCarrusel

El mensaje que nadie recuerda… y que cambió cómo habla el mundo

A principios de los años 70, en un sótano de Cambridge, Massachusetts, ocurrió algo que casi nadie notó, pero que cambiaría la historia de la comunicación humana.
Ray Tomlinson, un ingeniero informático de 29 años en BBN Technologies, trabajaba solo entre enormes computadoras conectadas a una red experimental llamada ARPANET. Nadie le había pedido resolver un nuevo problema, pero algo le parecía absurdo: la red permitía dejar mensajes solo dentro de la misma computadora. Si querías escribirle a alguien en otra máquina, simplemente no se podía.
Ray decidió arreglarlo.
Modificó un programa llamado SNDMSG para que pudiera enviar archivos de texto de una computadora a otra a través de la red. Funcionó… pero surgió una pregunta clave: ¿cómo indicar a quién y en qué máquina debía llegar el mensaje?
Necesitaba un símbolo que separara al usuario del nombre de la computadora. Algo simple y claro. Entonces miró su teclado Model 33 Teletype y vio un símbolo casi olvidado, usado solo en contabilidad:
@
En segundos tomó una decisión que marcaría décadas:
usuario @ computadora
Envió un mensaje de prueba —algo tan trivial que ni siquiera lo recordó— de una máquina a otra, ambas en la misma sala. Funcionó.
Así nació el primer correo electrónico en red. Ray se lo envió a sí mismo. Sin público. Sin anuncio. Sin saber lo que acababa de iniciar.
En pocas semanas, los ingenieros de ARPANET comenzaron a usar su sistema. Pronto, el correo electrónico se convirtió en la principal razón por la que la red existía. En los años 80 salió de los laboratorios; en los 90 estaba en todas partes. El símbolo @ pasó de ser ignorado a uno de los signos más reconocibles del planeta.
Hoy se envían cientos de miles de millones de correos electrónicos cada día. El email creó industrias, carreras, relaciones, movimientos sociales y nuevas formas de trabajar y vivir.
Y Ray Tomlinson nunca reclamó nada de eso.
No patentó el correo electrónico, no registró el símbolo @, no fundó una empresa ni pidió regalías. Lo hizo porque el problema estaba ahí y resolver problemas era su trabajo.
Cuando Google celebró los 40 años del correo electrónico en 2012, le regalaron un pastel con forma de @. Ray se mostró incómodo con tanta atención. Siempre decía lo mismo: “Era algo bastante obvio de hacer”.
Murió en 2016, a los 74 años. Millones usaron ese día el símbolo @ sin saber quién lo había elegido.
Cada correo que has enviado —de amor, de trabajo, de disculpa, de ruptura o incluso de spam— lleva el eco de una decisión tomada en segundos, en silencio, por un ingeniero que no buscaba fama.
Ray Tomlinson no cambió el mundo con discursos ni titulares.
Lo cambió escribiendo en un teclado.
Y décadas después, seguimos hablando el idioma que ayudó a inventar…
un @ a la vez.
*Fuente: Internet Hall of Fame – Ray Tomlinson*

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Botón volver arriba