Capitán Alejandra Lemus.

0
113

En un ejemplo de vida y de éxitos se ha convertido Alejandra Lemus, única mujer en la historia, a nivel nacional, que tuvo el cargo de Capitán de Puerto en la Marina Mercante Nacional. La Capitán se graduó como piloto naval, como parte de la primera generación de mujeres en hacerlo en la Marina Mexicana. Comenzó su trabajo en buques de la marina en diversos cargos, que cubrió con enorme disciplina y entrega, con lo que alcanzó el nombramiento de Capitán de la Marina.

Cuando llegó a Vallarta, hace 13 años, Lemus, además de tener su cargo como Capitán, formaba parte de un equipo de verificación a nivel nacional, desempeñándose como Auditor en Seguridad Portuaria, puesto en el que ejecutaba auditorías en materia de seguridad para puertos y buques en áreas muy vulnerables en lo referente a asuntos ilícitos, como tráfico de drogas o secuestro, entre otras. Labor peligrosa por definición propia, Alejandra jamás se rindió ante los retos que la vida le fuera presentando, destacando así aún más de la sociedad como una mujer inigualable. Pese al alto riesgo de su cargo, la vida le envió otra prueba más que superar, y que la forzó a dejar su puesto y sus actividades laborales, pues contrajo la enfermedad degenerativa de ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica), que consiste en la paulatina muerte neuronal que provoca una parálisis muscular progresiva que va afectando, lentamente, cada parte del sistema motor. Una de cada dos millones de personas sufre esta enfermedad, para la que no hay cura. Sus tratamientos son muy costosos y requieren de cuantiosas medicinas, así como de rehabilitación constante, de aparatos y apoyo humano para su movilidad y para sus cuidados cotidianos. Se trata de un mal silencioso, que avanza sin control y sin un tratamiento específico. Su esposo, el Dr. Jorge Luis García, es el claro ejemplo de amor sincero e incondicional, pues es él quien la acompaña y la cuida, y quien siempre está al tanto de que a su esposa no le falte nada. Actualmente residen en la ciudad de Ensenada, Baja California, donde es atendida, agotando todos los recursos para encontrar la cura, incluso acudiendo a “experimentos” y estudios de la enfermedad, sin importar a qué parte del mundo tengan que ir. A pesar de sus limitaciones y padecimientos, esta grandiosa mujer continúa dando cursos de capacitación portuaria y brindando asesorías a marinos. Ella es Alejandra Lemus, un ejemplo de vida y de amor a seguir.

Captain Alejandra Lemus: Tireless Fighter

In a series of life examples and success she, Alejandra Lemus, has become the sole woman in the entire history of the country that has served as Captain of the Port in the National Merchant Navy. Captain Lemus graduated as naval pilot as part of the first generation of women to do so in the Mexican Navy. She began her work aboard the marine vessels in various posts, doing so with great discipline and commitment, by which she was appointed Captain of the Navy.

When she arrived to Vallarta, some thirteen years prior, Lemus, apart from having been appointed Captain, was part of a national-level verification team, serving as Auditor in Port Security; in this post she ran security audits for ports and vessels in high-risk areas where illicit activities, like drug trafficking and kidnapping, etc. took place. A dangerous labor by own definition, Alejandra never gave up while she faced the challenges that life sent her, making her stand out in society even more as an unparalleled woman. Even when facing the high-risks her position put her in, life sent her another challenge to overcome, forcing her to leave her post and its activities as she contracted ALS (Amyotrophic Lateral Sclerosis), a degenerative disease that consists in the gradual death of neurons, causing progressive muscular paralysis that slowly affects every part of the motor system. One in every two millions are affected by this disease, which is incurable. Treatment for it is very expensive and requires a large amount of medicine as well as constant rehabilitation, equipment and human support for mobility and their daily care. This is a silent disease that spreads unchecked and without any specific treatment. Her husband, Dr. Jorge Luis García, is a clear example of sincere and unconditional love, as it is him that accompanies and takes care of her, and the one who is always checking that she isn´t missing anything. Today, they reside in the city of Ensenada, Baja California, where she is being taken care of, exhausting every resource to find the cure, even resorting to “experiments” and research of the disease, no matter to which part of the world they have to travel to. Despite her limitations and ailments, this great woman still gives port-training courses and provides advisory services to sailors. Alejandra Lemus is an example of life and love to follow.