
Con la calidez que la distingue y rodeada del afecto de sus más entrañables amistades
celebró un año más de vida en una mañana colmada de alegría, tradición y entrañable complicidad.
La distinguida dama vallartense eligió el nuevo y encantador escenario de La Luna Negra, en la vibrante colonia Versalles, para compartir un desayuno mexicano que evocó sabores auténticos y momentos memorables. El ambiente, cuidadosamente dispuesto, fue el marco perfecto para una celebración íntima donde la buena vibra y las sonrisas fueron protagonistas.
Entre aromas de café recién servido y platillos tradicionales, sus amigas más cercanas brindaron por su salud y felicidad, dedicándole emotivas palabras que resaltaron su generosidad, elegancia y espíritu siempre positivo. No faltaron las tradicionales Mañanitas, entonadas con entusiasmo, ni el espontáneo vals que arrancó aplausos y risas, convirtiendo la mañana en una escena tan divertida como entrañable.
Fue, sin duda, una ocasión para celebrar la vida, la amistad y la energía luminosa de Carmelita Rodríguez, quien una vez más demostró que el verdadero lujo está en compartir momentos auténticos con quienes se quiere.
¡Muchas felicidades!










