EL VIEJO MOVIMIENTO CIUDADANO Y LA COYUNTURA ACTUAL

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En estos últimos días he tenido la oportunidad de conversar y recordar, con algunos de mis muchos amigos, el que hace casi exactamente seis años surgió en Puerto Vallarta una organización civil que denominamos Vallarta en Movimiento, A.C.   En la fundación de dicha organización participamos algunos compañeros como el hotelero Abel Villa; la directora de la Revista V.I.P, Jhovaneé Monge; la ambientalista Rosa Limón; el arquitecto “Cacho”; la empresaria Evangelina Sánchez; la actual presidenta del PRD en Vallarta, Susana Carreño; el columnista Juan Antonio LLanes y muchos otros compañeros más, que han aspirado siempre a contribuir al desarrollo de esta localidad.
Esta organización, casi inmediatamente después,  se convirtió en un movimiento ciudadano, al que se incorporaron muchos estudiantes y compañeros del CUC; entre ellos, el actual presidente del Comité Ejecutivo Municipal del Partido Movimiento Ciudadano, Jaime Castillo.  A este movimiento ciudadano se sumaron también muchos militantes del PRD, quienes después lo absorbieron para reforzar su participación en la contienda de las elecciones del 2008.  Sobra decir que, de alguna manera, muchos de los actuales funcionarios y empleados del actual gobierno municipal de Puerto Vallarta tienen como antecedente su militancia en el primigeneo movimiento ciudadano que iniciamos en esa época.
Bajo este antecedente, no es posible pronosticar quien será el vencedor en las próximas elecciones, pues lo más seguro es que muchos de los ciudadanos que se identifican con las causa populares y con el desarrollo sustentable de Puerto Vallarta buscarán perpetuar en el gobierno al grupo que ha dirigido los destinos de este municipio en los últimos dos años.
Y es que la población seguramente tendrá que hacer una seria evaluación de los resultados que se han alcanzado bajo las distintas administraciones que han sido encabezadas por los diferentes partidos que han gobernado este puerto.
La realidad es que hoy, más que en otras épocas de nuestra historia, vivimos  en México tiempos de incertidumbre, de profundos cambios, de gran inestabilidad. Pues, de hecho, los ciudadanos vivimos en la incertidumbre de si habrá empleo en los próximos años, si nuestros ingresos serán suficientes para sostener a nuestras familias, si crecerá la economía, si mejorará el clima de inseguridad en que vivimos o si seguiremos contando con nuestras propias libertades como ciudadanos.
La realidad es que también la clase política y los partidos políticos están viviendo esa incertidumbre. La incertidumbre de si los ciudadanos seguiremos creyendo en ellos o si sus propios partidos seguirán estando en el ánimo de los electores en los próximos comicios.
Por principio de cuentas, hay que tener en consideración que la actual coyuntura económica, así como el pésimo desempeño de la clase política en casi todos y cada uno de los partidos políticos jugará un papel fundamental en los futuros resultados electorales.
Algunos partidos tendrán en su contra el desprestigio de sus dirigencias y el repudio social a sus militantes; otros habrán de enfrentar las consecuencias de las malas decisiones en contra de los sectores económicos,  políticos o sociales. Pero algo que no podremos evitar es que la actual coyuntura económica local tendrá efectos diferenciados en las próximas elecciones, pues en lo que respecta a los resultados económicos del reciente periodo vacacional, la percepción de la gente es que Puerto Vallarta está recuperando nuevamente la senda del crecimiento al alcanzar niveles similares o superiores a los que tenía en el 2008.
Esto marcará, definitivamente la percepción de los electores sobre la necesidad o no de cambiar el actual gobierno o de volverle a dar la oportunidad a los demás partidos que han gobernado antes.  En fin, la moneda está en el aire y serán los electores quienes decidirán el gobierno y la ciudad que quieren tener.
Jueves 22 de enero de 2015