HACIA UNA NUEVA ESTRATEGIA DE DESARROLLO

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Javier Orozco Alvarado
 
El pasado ocho y nueve de abril del año en curso, se llevó a cabo  en la Ciudad de México una reunión nacional de catedráticos e investigadores del Consejo Nacional de Universitarios por una Nueva Estrategia de Desarrollo, en la que participamos  representantes de un gran número de universidades del país con el objeto de constituir el Consejo Nacional del Pueblo Mexicano y compartir con la ciudadanía nuestra indignación  por la situación que está viviendo el país.
 
Esta reunión fue encabezada por el doctor José Luis Calva, investigador de la UNAM,   que fue el encargado de dar a conocer a los medios de comunicación la postura del Consejo Nacional de Universitarios, quien expresó su indignación y su solidaridad con la ciudadanía ante la crisis de los derechos humanos que se vive en el país; ante la inseguridad pública, la violencia y la complicidad entre las autoridades y la delincuencia organizada.  Este Consejo manifestó también su indignación ante la corrupción y los pactos de impunidad explícitos o implícitos que estimulan los crímenes y fomentan el enriquecimiento ilícito; ante la flotante casta de políticos que luchan por los cargos públicos como botín, pero que no conectan con las necesidades y aspiraciones de los ciudadanos.
 
En dicho documento  se hizo incapié en la afrentosa desigualdad que ubica al Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación como el mejor pagado del planeta (563,417 pesos mensuales) contra el salario mínimo de un trabajador en México (2,132 pesos al mes), considerado como el más bajo no sólo de los países de la OCDE sino también de América Latina.
 
Frente a los privilegios y los salarios que se auto asignan los altos funcionarios públicos y la vida de reyes que se dan con el dinero de los contribuyentes, contrasta la creciente pobreza, marginación, polarización social y exilio de más de doce  millones de mexicanos que se han ido al extranjero durante las últimas tres décadas en busca de los empleos que no encuentran en nuestra patria.
 
La conclusión a la que se llegó en esta reunión es que la estrategia económica que se ha aplicado durante las últimas tres décadas ha fracasado no sólo para lograr un adecuado crecimiento del producto nacional sino para mejorar los niveles de vida de los mexicanos.  Se han perdido tres décadas para el desarrollo y estamos al comienzo de una nueva década perdida.
 
Según los datos presentados por los expertos en temas económicos, se destacó que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en el periodo 1983-2014 fue apenas de 2.3% promedio anual; de modo que el PIB per cápita crecio apenas a una tasa de 0.6% en el mismo periodo.
 
Comparativamente, antes de la adopción de este modelo de desarrollo,  el PIB mexicano alcanzó tasas de crecimiento de 6.1% entre 1935-1982 y el PIB per cápita fue de 3.2% promedio anual.  Según los cálculos de los expertos, durante el periodo 1983-2014 los salarios mínimos perdieron 71.9% de su poder de compra y los ingresos medios de los campesinos se redujeron más de un tercio en términos reales.
 
La conclusión del Consejo Nacional de Universitarios es que no sólo extraviamos el camino del desarrollo sino que también hemos sufrido un fuerte deterioro en los niveles de bienestar de las mayorías de nuestro país. Por eso, la propuesta central  de este  Consejo es la necesidad de conjuntar esfuerzos entre la clase política, la ciudadanía y los universitarios para formular un sistema integral de propuestas viables de políticas públicas capaces de superar el pobre y errático desempeño de la economía mexicana en las últimas décadas y abrir los cauces de un desarrollo sustentable, incluyente, equitativo y democrático para fortalecer la cohesión social de nuestra nación.