LA DEBACLE DEL PRD Y EL AVANCE DE MORENA

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Javier Orozco Alvarado

Es curioso, pero el PRD es el único partido en México que está a punto de desaparecer, no sólo por los pleitos internos entre sus tribus, sino porque ha sido el más carente de ideología, a pesar de autodenominarse un partido de izquierda. Y es más curioso aun, que habiendo sido la segunda fuerza política en por lo menos tres elecciones presidenciales, ahora esté en cuarta posición a nivel nacional; muy por debajo del partido MORENA, que fue fundado en enero de 2014 después de la separación de Andrés Manuel López Obrador de ese partido en febrero de 2011.

El motivo de la salida del AMLO tuvo que ver con su desacuerdo de que el PRD pretendiera hacer alianzas electorales con el PAN para candidatos en el Estado de México en 2011.  De hecho, este es el único partido en México que abandonó desde hace varios años sus principios ideológicos por la ambición de llegar al poder a toda costa, aun haciendo alianzas con la extrema derecha representada en nuestro país por el PAN. Eso explica por qué, tanto Acción Nacional como el Revolucionario Institucional, han mantenido su fuerza electoral y la cohesión de su militancia; pues ambos han conservado su identidad ideológica, uno con ideología de derecha y el otro de centro derecha.

Hoy las distintas corrientes internas del PRD pretenden curarse en salud atribuyendo el desmantelamiento de este partido a quienes pretenden sumarse a la campaña de Andrés Manuel, el cual es casi el único político mexicano que subsiste de lo que fueron las izquierdas en México y que sigue preservando aun una ideología progresista y nacionalista.

La reciente destitución de Miguel Barbosa como líder de su bancada en el Senado y su expulsión del PRD por manifestar su simpatía por la candidatura de AMLO, es un síntoma del resquebrajamiento y la debacle de ese partido a nivel nacional. Seguramente, una vez que su militancia sea más consciente de esa debacle y de la pérdida de identidad ideológica de su partido, así como de las pocas posibilidades que tienen de impulsar un buen candidato para contender en el 2018, lo más probable es que en desbandada vayan a refugiarse al PAN o al partido de Movimiento Ciudadano.

Lo más palpable es que, hasta ahora, los partidos más fuertes a nivel nacional son PAN, PRI y partido MORENA, en donde este último es quien posiblemente tiene el candidato más popular para ganar la próxima elección presidencial, pues ni Ricardo Anaya ni Margarita Zavala, candidatos de la derecha, garantizan un cambio de rumbo en la deplorable situación del país. Sobre todo porque en dos sexenios que su partido tuvo la oportunidad de gobernar a México, lo único que hicieron fue ponerlo en la antesala de la debacle económica y la crisis social que estamos viviendo ahora.

Aunque el PRI aun no da señales de quien podría ser su candidato, lo más seguro es que esto se defina a partir de los resultados que logren sus dos principales negociadores frente al gobierno de Trump; si mejoran las condiciones migratorias y de seguridad interna y binacional frente al narcotráfico, es muy probable que sea Miguel Ángel Osorio Chong. Pero de lograr con éxito las negociaciones del TLCAN entre México y los Estados Unidos a mitad de este año, la situación sería más favorable a Luis Videgaray. Esto sin descontar a Eruviel Ávila, otro amigo cercano del presidente.

En el caso del PRD el panorama es más sombrío, porque sus posibles candidatos no cuentan con tanta popularidad ni relevancia a nivel nacional; es el Caso de Miguel Ángel Mancera, quien no tiene la popularidad que tuvieron en su momento Cárdenas, AMLO o Ebrad en la Cd. De México. Mucho menos podrían lograr algo en el 2018 Silavano Aureoles o Graco Ramírez en un escenario de franco desmoronamiento de ese partido.

La realidad es que el más popular y único precandidato de MORENA, Andrés Manuel López Obrador, es quien tiene hasta ahora mayores posibilidades de ganar las presidenciales el año próximo; sobre todo porque, en un escenario de cambio de rumbo de la economía nacional y mundial, es el único que, por su ideología progresista, podría encabezar un modelo de crecimiento económico endógeno de corte más popular y con orientación nacionalista.

Falta ver si termina de prender este proyecto político y si el partido MORENA logra posicionarse en la mente de los electores como una nueva alternativa para la nación, pues es una marca mucho menos reconocida que la propia imagen de Andrés Manuel a nivel nacional. En fin, quien sabe de quién y de qué dependerá esa decisión.

Jueves 16 de 2017