La Asociación Mexicana de Expresidentes Empresariales

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Por: Héctor Pérez García
Cuando me presentaron la opción de participar y trabajar para AMEXE, como llamamos a la Asociación Mexicana de Expresidentes Empresariales A.C., mi primera reacción fue la misma que expresó una persona que también había sido convocada; “Esta es una asociación más que al rato desaparece”. Semejante escepticismo afloró porque tiene sus motivos y su razón de ser, en una comunidad que, al parecer, no ha aprendido a trabajar en equipo.
Y es que, una sociedad como la nuestra, sometida al síndrome,al decir de Jorge Castañeda, de“Víctimas y enemigos del conflicto y la competencia”, no es apta para conformar una sociedad civil sólida y vigorosa. Cargamos con demasiados traumas. Es por esta misma causa que sectores de la población se separan y construyen sus propios guetos, luchan y defienden con tibieza la altura de sus muros de ciudadanos privilegiados y, aun cuando participan de los beneficios que logra la comunidad entera, siguen reclamando fueros de antigüedad.
Es cierto que en la ciudad existen–aunque no coexisten–, cámaras y asociaciones gremiales que, en esencia, deberían unirse para defenderse y alcanzar juntos objetivos sociales. Lamentablemente eso no sucede en la práctica. Los poderes reales y fácticos nos dividen porque así conviene a intereses particulares.
El gobierno, la iglesia, los medios son poderes reales. Los políticos, los sindicatos, las cúpulas, los monopolios son poderes fácticos. Los ciudadanos estamos expuestos a esos poderes, e inermes ante ellos porque vivimos desunidos. Solo una sociedad civil organizada en verdaderos gremios y segmentos sociales podría enfrentarse a esos poderes para proteger nuestro patrimonio social, nuestra cultura, identidad y tradiciones.
Es aquí donde sale a relucir la fuerza moral de la Asociación de Expresidentes Empresariales, queradica en la experiencia individual y de liderazgo que han ganado a lo largo de su vida pública y empresarialhombres y mujeres que se han convertido en un activo de la sociedad y que, voluntariamente, desean continuar sirviéndola con la autoridad moral que les da su actuación al frente de sus empresas y de sus gremios.
Una asociación que, institucionalmente, es apolítica, pero que tiene como objetivo el propagar la cultura empresarial. Estamos convencidos de que formamos parte de los que ven la solución, no solo los problemas y, por lo tanto, debemos estar al tanto del quehacer de los gobiernos.
Una de las estrategias para promover la cultura empresarial es a través de conferencias, foros y exposiciones públicas. Otra, es ejecutando programas e investigaciones sobre la problemática social, auxiliados por instituciones de educación superior y organismos de la iniciativa privada, mediante convenios de cooperación.
Es por todo lo anterior que acepté con gusto y entusiasmo la tarea de dirigir –por ahora– un pequeño grupo que comparte la convicción de que podemos cambiar el rumbo de nuestra comunidad, mediante el arma más poderosa: la fuerza moral de nuestros objetivos.
AMEXE se fundó en la ciudad de Guadalajara hace cinco años. Existen ya capítulos en ciudades como Tepatitlán, Ciudad Guzmán, Toluca, Monterrey y, desde luego Puerto Vallarta-Bahía de Banderas. La Asociación en Guadalajara cuentacon cerca de ciento cincuenta socios que representan a todas las ramas económicas del estado. Empresarios todos ellos, que han tenido éxito administrando sus propias empresas y luego sirviendo a sus propios gremios. Hombres y mujeres de la clase que el país necesita: líderes entusiastas e incansablesen esta tarea común de llevar a México hacia horizontes de productividad, concordia y justicia social.