El País de las Maravillas por Javier Alvarado

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Javier Orozco Alvarado
 
Es bien cierto que todos los países del mundo se han venido adaptando a las nuevas circunstancias económicas, políticas y sociales del nuevo milenio. Es más, algunos como el nuestro, han emprendido muchas reformas estructurales con el objeto de anticiparse a los tiempos o avanzar en la senda del desarrollo. Lamentablemente, después de mas de treinta años de reformas estructurales lo único que hemos visto hasta ahora es más pobreza, más injusticia y más delincuencia.
 
Será que no hemos sabido  aprovechar las oportunidades o es que no se han hecho las cosas para beneficiar a la sociedad sino a unos cuántos. Simplemente, hace treinta años el gobierno salinista implementó la ley de reforma agraria para privatizar los ejidos y terminamos empobreciendo al campo, expulsando a los campesinos a los Estados Unidos y comprando a nuestro vecino casi todo lo que consumimos. Lo mismo pasó con las reformas a las telecomunicaciones; pues terminamos privatizando TELMEX y FERRONALES y ahora tenemos al mexicano  más rico del mundo y también el peor sistema de transporte ferroviario del mundo.
 
Hoy tenemos nuevas reformas; energéticas, tributarias, educativas, etc., etc., y seguimos con la esperanza de que ahora si saldremos de la pobreza, que ahora si, posiblemente, llegaremos a ser muy ricos. Especialmente porque habrá muchas inversiones, menos pobres,  porque hay muchos programas sociales como sesenta y más, madres solteras, mochilas y útiles escolares, etc.  Todo esto es de fábula,  sólo que a pesar de estas ayudas y reformas, sigue aumentando la pobreza en nuestro país; tenemos un peso devaluado, seguimos teniendo déficit comercial, bajos niveles de crecimiento económico, un sistema de seguridad incompetente y un sistema científico y educativo deficiente.
 
Por todo eso, aun no logro comprender cuando llegarán o funcionarán las reformas; porque las de hace treinta años aún no muestran ningún resultado para la mayoría de los mexicanos.
 
Y es que es preocupante, porque en nuestro país las reformas constitucionales no han servido para nada o han servido para muy pocos. Por eso a veces los mexicanos nos preguntamos, cómo es que todos los gobiernos en turno siempre ven un país maravillosamente próspero, mientras que en la vida real cada vez hay mas gente pobre, más delincuencia, mas prostitución, más desempleo, mas injusticia y mas desigualdad.
 
Simplemente, hoy en día, todo mundo tiene la expectativa de que la reforma educativa traerá grandes beneficios en el corto plazo; pero la realidad es que es un problema estructural que no tiene solución inmediata, porque fue un problema que se generó hace más de setenta años bajo  las ahora viejas estructuras políticas corporativas. Antes fue un corporativismo social, ahora es un corporativo de Estado; al final será esta institución la que controle tanto la política laboral como el sentido de la educación. Y, seguramente, dicha educación estará orientada eminentemente a satisfacer las necesidades del mercado.
 
Entiendo que el desarrollo educativo es fundamental en cualquier país; pero cuando está orientada a desmantelar los derechos laborales y sindicales, más que a mejorar la calidad educativa, se corre el riesgo no de mantenerse en un nivel aceptable sino a empeorar.
 
No se trata de correr o desplazar a los menos aptos, se debe  trabajar para mejorar las aptitudes de la gente. Deben aplicarse mecanismos para  el concurso por oposición, no para la evaluación de capacidades y el despido. No podemos echar a la gente a la calle, cuando por décadas fue el Estado el causantes de los bajos niveles de cualificación.  Simplemente, ¿ que vamos a hacer ahora con el más del ochenta por ciento de estudiantes de bachillerato que están reprobados en matemáticas o  con el más de sesenta por ciento de estudiantes universitarios que está reprobados en escritura y comprensión?  En fin, en mi opinión, tenemos que replantearnos todos los mexicanos si en realidad somos nosotros quienes estamos mal  por no ver las maravillas  de este país o están mal  capacitados quienes no han sabido gobernar este país a lo largo de estas últimas  tres o cuatro décadas.
Jueves 6 de agosto de 2015
 
orozcoalvarado