EL TURISMO GASTRONÓMICO

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Javier Orozco Alvarado
En México, al igual que en muchos países del mundo, el turismo es una de las actividades más dinámicas, no sólo por su impacto económico en la generación de empleos, de ingresos y divisas, sino por su estrecha relación con  nuestros recursos naturales.  Nuestro país cuenta con muchos recursos humanos, naturales y culturales para impulsar otras modalidades de turismo que le permitan hacer frente a los vaivenes de la estacionalidad de la actividad turística y sacar del estancamiento en que se encuentran algunos de nuestros destinos turísticos. Por eso, en Puerto Vallarta debemos apostarle al turismo alternativo, en particular al Turismo Gastronómico.
El Turismo Gastronómico es un segmento del turismo alternativo  asociado al negocio de la hotelería y la restauración.  Esta actividad se ha convertido en una atracción que motiva el desplazamiento de personas y se ha convertido en la base de muchas economías locales.  En general, es una actividad que consiste no sólo en visitar un lugar, sino el dejarse sorprender con nuevos platillos, nuevos ingredientes y nuevos aromas.  Por eso se ha convertido en una actividad muy estrechamente relacionada con otras modalidades de la actividad turística.
El gusto por la buena comida se ha mantenido como una tradición a  lo largo de la historia por quienes disfrutan no sólo del esparcimiento  sino de las tradiciones gastronómicas.  Esta actividad, conocida también como Food Tourism, se define técnicamente como la visita a productores primarios o secundarios de alimentos, la participación en festivales gastronómicos,  la búsqueda de restaurantes o lugares específicos donde la degustación de alimentos y toda experiencia inherente  al buen comer es la razón principal de viajar.
Por eso, se dice que el turismo gastronómico se caracteriza no sólo porque todos los turistas necesitamos comer cuando vamos a cualquier lugar, como un acto natural del ser humano, sino porque existen otras importantes motivaciones de tipo cultural, social, de estatus o de prestigio; sea para estrechar relaciones afectivas o familiares, hacer nuevas amistades, salir de la rutina o ser reconocidos por otros.
Una característica del turismo gastronómico es que son personas que tienen gastos medios elevados, sobre todo entre la gente adulta o entre las parejas no convencionales. Además, son individuos que, particularmente, cuentan con un nivel cultural elevado y son poco sensibles a los precios; por eso no reparan mucho en los gastos para probar nuevos sabores.
Es un turismo bastante exigente, pues les importa mucho la calidad y la autenticidad de la gastronomía que se les presenta.  Casi siempre planifican sus viajes influenciados por el buen gusto por la comida y un buen maridaje. Eso explica el por qué muchos de los países que cuentan con una rica  viticultura y una buena gastronomía sean los lugares predilectos de esta clase  viajeros.
La gastronomía atrae una clase de turistas que no sólo genera ganancias  para  la actividad turística sino que también logra despertar e incentivar a los visitantes a conocer  otros lugares, sus culturas y  sus tradiciones.  Sus motivaciones por conocer otros lugares no sólo se asocian con el interés de asistir o visitar restaurantes lujosos sino también conocer chefs, visitar mercados, tiendas y sitios donde se expende comida para descubrir nuevos sabores y  variadas preparaciones culinarias.
En mi opinión, y en la de muchos gastronomers, Puerto Vallarta es uno de nuestros mejores destinos para comer bien, saborear las exquisiteces de sus destacados chefs y deleitarse de sus frescos productos del mar. Así pues, Vallarta y su región puede llegar a desarrollar este segmento creando rutas gastronómicas como la “ruta de la alta cocina”,  la “del mar a tu paladar” o la de la raicilla, la del ostión, la del café o la de la langosta; que alguna vez propuso el doctor Macedonio León, cuando fue alcalde de Cabo Corrientes.
En fin, además de sus beneficios económicos, el turismo gastronómico puede significar para esta región un punto de influencia en el desarrollo social y económico y contribuir al  desarrollo turístico de localidades y pueblos de concurrencia turística nacional e internacional.  Sobre todo ahora que tanto las autoridades estatales y federales han puesto tanto interés en impulsar el desarrollo de toda la costa norte del estado de Jalisco; aprovechemos esta magnífica oportunidad.
Jueves 10 de julio de 2014