EL VALOR DE LA AMISTAD

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EN-LA-OPINIÓN-DE-DR.-JAVIER-HD
 
La amistad, al igual que muchos otros valores, es parte del nivel de civilización que ha alcanzado la humanidad para poder interrelacionarse socialmente. La amistad es un valor que tiene distintos significados para cada uno de nosotros; pues hay amigos muy leales, muy solidarios o muy agradecidos. Pero también hay otros ingratos, perversos  o indolentes.  La amistad es tan subjetiva, como nuestras propias opiniones.
En realidad, cada uno de nosotros tiene sus propios valores y los entiende o los practica de acuerdo a sus propios intereses; o de acuerdo a sus propias realidades. Cada uno de nosotros entiende la amistad o la realidad según nos haya tocado vivirla.
En términos generales, se dice que un amigo no traiciona, no abandona, ni te da la espalda; esa es la apreciación subjetiva. La objetiva, es que la amistad es tan relativa como la propia realidad. De hecho, cada uno vive su propia realidad aun dentro de la totalidad.
Es una realidad que en nuestra tarea de enseñar, los profesores no sólo estamos obligados a inculcar  valores sino a practicarlos. Aunque no creo que esto sea una tarea fácil en un mundo en el que priva el egoísmo, la maldad, la ingratitud y la traición. Por eso, la amistad debe practicarse día con día, aunque no sea la más precisa ni la más perfecta. Y cuando digo que nuestras amistades y nuestras realidades son tan subjetivas, es porque a cada quien nos toca vivirlas de manera distinta.
Seguramente todos hemos tenido amigos con quienes hemos tenido encuentros o desencuentros, diferencias, malos entendidos o largas ausencias; pero las verdaderas amistades están siempre presentes, aunque muchas veces estén ausentes.
Por eso hoy me permití abordar un tema tan subjetivo, como es el valor de la amistad; sobre todo porque me ha tocado observarla, pero también vivirla de las distintas maneras. Sin agraviar a ninguno de mis amigos, he tenido la oportunidad de frecuentar a uno de grandes virtudes, como Leobardo Mendoza González, quien primero fue mi chofer, después mi asistente y ahora uno de mis grandes amigos.  A lo largo de los años sigue siendo un hombre leal, agradecido y solidario. A él lo defino como un hombre de un gran valor y de grandes valores. Es un ejemplo de amistad.
En realidad, Puerto Vallarta es la cuna y la casa de hombres con muchas virtudes, entre ellas, la de la amistad; pues ahora vemos cómo dos grandes amigos, en un esfuerzo solidario están alcanzando un proyecto por el que tantas veces lucharon. Me refiero a las personas de Gustavo González Villaseñor y Andrés González Palomera, quien el pasado sábado 25 de octubre fue electo por el Consejo Político del Comité Ejecutivo Municipal del PRI local como candidato oficial para  ocupar la candidatura a la alcaldía de Puerto Vallarta.
En mi opinión, es un proyecto en el que Gustavo siempre estuvo presente para brindar el apoyo a uno de sus grandes amigos. Y si algo tienen los dos es saber entender y respetar el valor de la amistad. Es por esa razón que, a pesar del tiempo y de algunas diferencias, hemos conservado nuestras relaciones de amistad y seguimos compartiendo nuestro interés por construir el otro Puerto Vallarta; el de crecimiento con equidad,  el de desarrollo con bienestar y el de aprovechamiento con sustentabilidad.
Por eso, muchos vallartenses y no vallartenses tienen la confianza en que, con la construcción de un nuevo proyecto, Puerto Vallarta puede alcanzar el tan anhelado desarrollo turístico sustentable que demandan nuestros destinos y el turismo mundial.  Porque estamos seguros que Andrés González Palomera sabe practicar, no sólo el valor de la amistad, sino también el valor de la gratitud y la lealtad.
Por su gran sensibilidad  y por su compromiso con las grandes causas de nuestra comunidad, estamos seguros que Andrés habrá de diseñar un proyecto que atenderá las necesidades económicas, ambientales, sociales, para impulsar integralmente el desarrollo local de Puerto Vallarta.
Aunque mi apreciación  pretende ser objetiva, los que nos consideramos amigos podemos caer también en la subjetividad que nos enseña el valor de la amistad. Mi gratitud por su amistad a todos mis verdaderos amigos.
Jueves 30 de octubre de 2014