LA QUINTA CUMBRE MUNDIAL DE LA OCDE. Por Javier Orozco Alvarado

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En esta ocasión, la Quinta Cumbre Mundial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se llevó a cabo el pasado 13 de octubre en  la Ciudad de Guadalajara. Es la primera vez que este organismo sesiona en un país latinoamericano.
Para nuestro país, ser sede de un acontecimiento tan relevante como este, significa un importante espaldarazo  de la comunidad internacional para cambiar un tanto la imagen tan deplorable que externamente han significado los problemas de inseguridad y la violación de los derechos humanos hacia algunos sectores de la población en algunas comunidades locales. Es también la oportunidad para que muchos de sus miembros y la comunidad internacional pongan sus ojos en las reformas estructurales de México y las posibilidades de inversión que ello significa.
Naturalmente que esto también nos pone en una importante vitrina sobre lo que nuestro país puede ofrecer al mundo, principalmente en materia de promoción turística de nuestro estado.
Es, sin duda, un hecho relevante para nuestro país; sobre todo porque esta Organización reúne a treinta y cuatro de los países más industrializados del mundo, entre los que se encuentra México. Ser socio de este club de países  es relevante porque todos ellos buscan mejorar las condiciones económicas y sociales de todos los países miembros. De hecho, es en este club donde se diseñan las estrategias que deben seguir todos sus miembros en materia de política económica, montería, fiscal, educativa, laboral y  tecnológica, entre otras.
Esta organización fue creada inicialmente por Estados Unidos y Canadá en 1961 y a partir de 1964 se abrió a nuevos miembros.  Nuestro país se convirtió en el socio número 25 al ingresar a este organismo el 18 de  mayo de 1994.
La OCDE, además de hacer recomendaciones en materia de políticas públicas, también se encarga de realizar estudios sectoriales, elaborar estadísticas internacionales y realizar comparativos sobre los principales indicadores  en materia de economía, desarrollo y bienestar.
Toda esta información que genera este importante organismo es lo que nos ha permitido compararnos o medirnos con algunas de las economías más avanzadas del planeta, o por lo menos con 33 de las 34 que integran el club de la OCDE.
En términos generales, esos indicadores nos han permito apreciar que como país tenemos  los más bajos niveles en educación primaria y secundaria; que tenemos los más bajos índices de inversión en educación, en cobertura educativa; en dificultades para que los egresados de nuestras universidades encuentren empleo; que tenemos una de las más desiguales distribuciones del ingreso y que nuestros costos de acceso a la información y telecomunicación son de los más caros del mundo.
Por eso es bueno pertenecer a este club, para darnos cuenta sobre los grandes rezagos que enfrenta  nuestro país. Es bueno para darnos cuenta que no por pertenecer a un club de ricos, de manera automática nos convertiremos en un país rico. Es bueno para poder apreciar que no por ser una de las economías más abierta al comercio y las inversiones necesariamente tendremos acceso al bienestar y al primer mundo.
Qué bueno que nos podamos comparar con los  más ricos; pero también con los más pobres, para darnos cuenta que otros países menos pobres que nosotros están en mejores condiciones económicas y sociales que muchos mexicanos.
Jueves 15 de octubre de 2015