Tanatologia: la disciplina de la vida y la muerte

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Psc. Susy Olivera de Raviela
Hablar sobre el bien vivir y el bien morir es un tema espinoso y de ello se ocupa la Tanatología. Esta no es una ciencia nueva; tiene su origen remoto en los estudios sobre cadáveres hasta, en la actualidad, abordar el análisis del acompañamiento en duelos de muchos tipos, pero también de la forma del bien vivir con esta realidad. Todos hemos de morir y, por eso, muchas veces no es fácil tocar este tema. Sin embargo, contar con información oportuna, orientación en momentos de tinieblas en que afrontamos pérdidas o duelos nunca está de sobra. El morir humano nos acerca a la experiencia personal de ver la muerte cara a cara, por ejemplo, ante el diagnóstico médico de una enfermedad terminal; así también afrontamos las decisiones por tomar, los dilemas y alternativas que se nos presentan, el concepto de morir con dignidad y el efecto implicado en el sistema que se moviliza en este trance, cuando surge el interés por abordar las pérdidas, los miedos, las situaciones o ciclos por cerrar, así como el dolor y la recuperación para seguir el ciclo de la vida.
La gran mayoría de los humanos cerramos los ojos ante la realidad de morir y optamos por jugar a ser inmortales. De esta forma vivimos y, a veces, así morimos, con los ojos cerrados, en una cultura negadora de este hecho incluso en costumbres, rituales, y hasta en el clásico humor de nuestra idiosincrasia, cuando bromeamos o nos reímos de ella, tal vez para no dejar salir ese temor que a veces nos invade al hablar de algo que es natural e inevitable.
Los Tanálogos brindan acompañamiento y guía en los momentos obscuros de las personas en este trance, lo mismo a la que ha de morir que a sus familiares. Cuentan con técnicas y herramientas que permiten hacer más accesible el paso por el momento del dolor, para poder llegar a la recuperación de una vida plena, sin culpas, sin duelos patológicos, sino como algo que todos hemos de pasar y superar. Si bien se debe considerar las muy diversas formas del morir, y esto influye en el manejo del duelo, también se debe recordar que la Ciencia cuenta con alternativas muy estudiadas para encontrar esa paz interior durante y después del proceso del confrontar la pérdida.
Aceptar nuestra condición de mortales y vivir de conformidad con ello implica reconocer como inevitables estos momentos, así como la vulnerabilidad propia del ser humano.
El tema da para mucho e incluye otras disciplinas como la Bioética, la Medicina, las Ciencias forenses y algunas más. En esta pequeña aportación solo se intenta despertar la inquietud por documentarnos, por mirar hacia adentro y ver qué tan preparados estamos para vivir un proceso de esta magnitud, así como para clarificar un poco lo que, como estudiosos de la Tanatología, podemos aportar a las personas en el momento de un ciclo que se cierra.